17 de septiembre de 2010

Dessau propone un techo corredizo autoportante que constituye una verdadera innovación tecnológica

El pasado 27 de agosto, Dessau y el constructor EllisDon depositaron un manifiesto de interés ante el organismo que rige las instalaciones olímpicas para el proyecto de reemplazo del techo del Estadio Olímpico de Montreal. Para este proyecto Dessau diseñó un techo corredizo autoportante que constituye una verdadera innovación tecnológica.

Mecanismos de apertura y cierre del techo
El techo autoportante, especialmente diseñado para el Estadio Olímpico de Montreal, ofrece la oportunidad de instalar en el Estadio un techo corredizo dotado de un sistema mecánico elemental que utiliza la gravedad y la energía potencial del aire comprimido acumulado en recipientes a presión.

El modo de activación propuesto para las diferentes fases de retractación del techo permite eliminar el uso de tecnologías de sensores. Además, el diseño propuesto ofrece una gran ventaja con respecto a los techos desplazados por una fuerza motriz eléctrica que requiere equipos electromecánicos de alta capacidad, costosos para instalar, operar y mantener.

El principio de base del sistema propuesto consiste en acumular energía a baja potencia de manera continua por compresión de aire a 100 PSI en cuatro grandes recipientes. El sistema incluye igualmente contrapesos que permiten equilibrar las cargas de manutención.

Esta energía, almacenada en forma de aire comprimido a 100 PSI, permite alcanzar la potencia necesaria para accionar los cables de los mecanismos de apertura del techo, manteniendo una gran estabilidad y evitando los inconvenientes de un pico en la demanda de energía eléctrica, como ocurre con la mayoría de las instalaciones de ese tipo. Esta reserva de energía permite igualmente disminuir los costos energéticos de dichas instalaciones.

Las características del sistema propuesto en relación con la regularización de la demanda de potencia permite realizar ahorros energéticos significativos con respecto a un diseño convencional para techos corredizos de esta envergadura, que normalmente requieren el uso de motores eléctricos totalizando varios miles de HP. Se trata de un uso ejemplar de la energía eléctrica en términos de regularización de la demanda de potencia, lo cual constituye una excelente iniciativa de respeto de los principios de desarrollo sostenible.

Los pistones activados por aire comprimido con una presión de operación de 15 PSI (1 atmósfera) y que actúan igualmente como contrapesos, garantiza la estabilidad de la apertura y cierre de las dos medias cúpulas que forman la estructura. Los pistones de aire comprimido se encuentran en los apoyos, y la altura de los apoyos ofrece una longitud suficiente que permite desplegar los rieles guía y las dos medias cúpulas en secuencia sobre dichos rieles. El mecanismo está diseñado de manera que todos los rieles guía entren dentro del techo cuando está cerrado.

Un quinto sistema de pistones de aire comprimido y contrapesos con un sistema de control de tensión con poleas situado en el mástil garantiza dos niveles de tensión en los cables. Este sistema compensa además la variación de longitud de cada uno de los cuatro pares de cables que unen las cúpulas al mástil durante las fases de retractación de las cúpulas.

Este diseño de techo autoportante tiene 11 patentes en 34 países, y es propiedad de Delaney Technologies Inc.

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